Dos de los principales obstáculos para el éxito de los coches que funcionan con hidrógeno están relacionados con las pilas de combustible. Al igual que las baterías, las pilas de combustible producen energía eléctrica por medio de reacciones químicas, pero han sido descartadas por su baja eficacia y sus elevados costes de producción. Numerosos científicos han probado con una amplia variedad de metales y otros materiales sin lograr superar estos problemas.
Ahora, un equipo dirigido por Shouheng Sun, profesor de química de Brown, ha resuelto un dilema similar al del cubo de Rubik para utilizar platino, un metal precioso codiciado por su capacidad para potenciar una reacción química en las pilas de combustible. El equipo ha demostrado que dar al platino una forma de cubo mejora considerablemente su eficacia en una fase del funcionamiento de las pilas de combustible conocida como reacción de reducción del oxígeno. Los resultados de Sun se han publicado en línea en la revista Angewandte Chemie.
“Por primera vez, podemos controlar la morfología de la partícula para hacerla más similar a un cubo”, señaló Sun. “Anteriormente se tenía un control muy limitado sobre este proceso. Ahora hemos demostrado que se puede hacer de forma uniforme y coherente”.
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